Foto: Maria Caneda (@caneda.jpg) Crónica: María Caneda
Un año más, Lugo fue el escenario que, con nostalgia, presencia el cierre del verano para muchos.
Casi rozando las primeras notas del otoño, el 18 de septiembre, a orillas del Río Miño, se celebró la octava edición del Caudal Fest, que este año, reunió a algunos de los artistas más potentes del panorama musical de nuestro país.
La tarde del viernes empezó con “No Quiero”, “Besamaya”, “Anne B Sweet”, e “Inazio”, que empezaron a caldear el ambiente para los platos fuertes del primer día.


Xoel López fue el primero de los grandes de la noche en salir al escenario principal. Jugando en casa, no podía dejarse nada en el tintero, y no defraudó. Con temas como “Lodo”, “Ningún nombre, ningún lugar” o “Tierra” fueron algunos de los temas que sonaron durante la hora que el coruñés y su banda estuvieron sobre el escenario, mientras el sol se ponía y Lugo bailaba al son de las guitarras y el buen rollo que caracteriza a Xoel.

Ya caída la noche, a las 21:15, los madrileños Pignoise, se presentaba ante un publico dispuesto a revivir recuerdos y a sentir una oleada de nostalgia. La banda, que viene de sacar un disco este año, “Esto no es un disco punk”, tuvo el momento para presentarlo sobre el escenario, con temas como “Como un loco por ti”, pero los madrileños, siempre fieles a los temas que les acompañan desde hace años en su carrera, dieron protagonismo a sus los más nostálgicos con, “Te entiendo”, “Nada que perder” o “Todo me da igual”.
Tras ellos, Lori Meyers, salieron a un escenario principal absolutamente a rebosar, dispuestos a hacer sonar algunos de sus himnos, como “Emborracharme”, “Siempre brilla el sol” o “Mi realidad”, además de algunos nuevos temas como “Tus amigos” y es que la banda granadina, que ya lleva más de 20 años sobre los escenarios, ha acumulado una cantidad de éxitos incontables que defiende en directo a la perfección, con una energía y una puesta en escena hecha para disfrutar al 100%.


Barry B, que durante este verano ya ha pisado casi todos los festivales de mediano y gran formato de nuestro país, fue el siguiente en tomar parte en la despedida en el escenario Cutty Shark. El de Aranda, como siempre, dio un show potente y lleno de energía en el que el público no paró de saltar y vibrar a su compás. Una hora siempre se hace corto para el repertorio que tiene, pero supo aprovecharlo al máximo mezclando algunos sus temas mas antiguos como “TK” con recién estrenados como “Una casita en el Teide” o “Silverado”, este ultimo formará parte del disco que saldrá en breves.
El cantante, como siempre, no dejó a nadie indiferente, proclamando una vez más su lugar y apuntando cada vez más a estar entre los artistas mas queridos del panorama y destinado a cabecear los carteles de los grandes festivales del país.

Otros que saben cosntruirse el camino desde los pequeños escenarios hasta los cabezas de cartel son “Sanguijuelas del Guadiana”. Los extremeños saltaron al escenario para cerrar el escenario principal en la primera jornada al rededor de las 00:30, ante un recinto prácticamente lleno.
Como siempre, acompañados de su particular escenografía, al que han bautizado “la cochera” en honor al local de ensayo en el que empezaron su carrera.
Fieles a su esencia, con guitarras potentes, melodías en las que bien se aprecian los ritmos flamencos típicos de su tierra, e incluso un homenaje a Robe interpretando “Nada que perder”, se metieron al publico en el bolsillo desde el primer momento, con algunos de sus temas mas coreados siendo “Revolá”, “100 amapolas” o “Llevadme a mi Extremadura”.

Y para cerrar definitivamente el día, Ortiga su sus “fanáticas de lo sensual”, como llama a su grupo, pusieron a bailar Lugo con ritmos orquestaros, salsa, merengue e incluso bachata, con temas como “Veráns”, “Papá e mamá”, “As mociñas” o “A nosa verbena” en una hora en la que se coronó una vez más, como el rey de la verbena en gallego.
La segunda jornada del festival, abrió en el mismo escenario que la habia cerrado la noche anterior, pero esta vez con TERE! dando comienzo a la tarde. La artista salió a escena con una propuesta rockera y auténtica, haciendo gala de un gran talento vocal, e impresionando a un público que aunque no era todavía numeroso, se hizo notar aun bajo el calor de la tarde.
TERE! y su banda hicieron brillar temas como “SUPERFICIAL!” o “(Solo) tal vez” haciéndonos ver que vamos a tener que mantenerla en nuestro radar, pues se le augura un futuro prometedor.

La tarde prosiguió con una de las grandes artistas del día, Leire Martinez, que, como siempre, supo meterse al público en el bolsillo con su calidez y simpatía. Dio su lugar a algunos de los temas más icónicos de su paso por La Oreja De Van Gogh, como “Cometas por el cielo”, “Rosas” o “Inmortal”, que trajeron consigo algunos de los momentos con más gritos del público, pues la nostalgia siempre tiene tirón, ademas del cariño que el publico general tiene a su etapa en el grupo.
Pero también hubo lugar para los temas que confirman su andadura en solitario, como “Cabeza de ratón”, uno de los más recientes, o “Tu nombre”, canción con la que abrió el concierto.

O Caimán do Rio Tea tomaron el relevo, y aunque fueron una incorporación tardía al cartel, hicieron a todos disfrutar de un directo cañero en el que incluyeron temas tan icónicos como: ”Estou na lavadora”, canción que todos aquellos que vivimos el Xabarín Club en su época dorada, segura que recordamos.
Probablemente uno de los momentos más esperados del día fue el que presenciamos a continuación en el escenario principal. Pocos conciertos enganchan tanto al publico desde el primer momento como el directo de Carlos Ares. El gallego, sabe conectar con el publico como nadie, y la fuerza que con la que trae sus canciones al directo junto a su talentosísima banda, combinado con la puesta en escena potente y llamativa, hacen de su show una experiencia difícil de olvidar.

“Aquí todavía”, “Autóctono”, “Importante”, “Materia prestada” o “Peregrino” demostraron una vez más los que cualquiera que lleven siguiendo a Carlos un tiempo pueden corroborar, que su talento, carisma y conexión con el publico, no tienen límite. Pero además de eso, “La boca del lobo” fue sin duda el momento más destacado del concierto, ya que sonó una primera vez al principio del concierto, pero también al final, cuando el publico volvió a corear el mítico “lo lo lo lo” del estribillo, que terminó en el propio Carlos y su banda uniéndose a los cánticos para cantarla una última vez
Veintiuno, que ya ha pisado otros escenarios de festivales gallegos este año, como el SonRías, se certificó como una de las bandas del panorama indie más a tener en cuenta ahora mismo, con un show energético y emocional, que ya reclama los escenarios principales, y al que los pequeños le saben a poco. “Perder los modales”, “La ruina” o “La toscana” fueron alguno de los temas que tuvieron a todo Lugo coreando a su compás desde el momento en que se apagaron las luces.

De nuevo en el escenario principal, otra de las bandas mas esperadas de la noche salieron a un recinto en el que había incluso mas gente que en la jornada del viernes, que, aunque como siempre, sus temas llegaron al corazón de todos los seguidores, y fueron altamente coreados, no parecían carburar tanto como otras veces, pero cierto es, que tras recorrer prácticamente todos los festivales del verano, el cansancio empieza a notarse. Aun así, Fito y compañía dieron un show con muy pocos más peros, conexión con el publico y sobre todo grandes temas como “Las palabras”, una de las favoritas del publico, “Haz que merezca la pena” y “Todos los besos”.

Y de energía rebosaron Sexy Zebras, el trío estaba absolutamente pletórico, y esa energía fue devuelta por el publico en forma de cánticos, gritos y pogos, formando asi uno de los mejores conciertos del festival. Y esque los madrileños no se dejaron nada en el tintero, ni una gota de sudor, ni tampoco ningún tema, pues comprimidos en menos de una hora, debido al retraso acumulado durante la tarde, pudieron meter todos sus temas icónicos, como son “Nena”, “Días de mierda”, “Marisol” o “Pogo”, dando un recital de todo lo que se busca en un show de rock, y demostrando el buen momento que atraviesa la banda desde hace unos años, y como se han ganado un hueco más que merecido en los escenarios de todo el país, dejando incluso la sensación de que merecían más un hueco en el escenario princilpal.


Ultraligera, que saben lo que es llenar escenarios por todo el país, salieron al de Lugo con toda la carne en el asador, como es habitual en ellos. Rock and roll ardiente en equilibrio con los temas más emocionales fueron la clave para un concierto de absoluto descontrol en el mejor de los sentidos. Desde “Cuando todo vaya mal”, pasando por “El Pueblo”, “Matanza en el hotel” o “Recuerdos del baile”, todas y cada una de las letras fueron coreadas por el publico, entre el que incluso Gisme se metió varias veces, demostrando así que la conexión de la banda con sus fans es uno de los pilares fundamentales de su éxito.
La La Love You fueron los encargados de cerrar la octava edición del Caudal, y no defraudaron, con su repertorio disfrutón y divertido, en el que sonaron temas como “El fin del mundo”, e incluso uno de los guitarristas se tiró al público dentro de una gran bola de plástico, fue el cierre perfecto para un fin de semana en el que Lugo se volvió a presentar como uno el lugar donde cerrar el verano, y ver a los artistas mas destacados del indie español.
