Hay bandas que forman parte de la historia de la música y otras que, además, consiguen formar parte de la historia personal de quienes las escuchan. Elefantes lleva más de 30 años construyendo ese vínculo a través de canciones en las que la emoción siempre ha ocupado el lugar principal.
Con ellos continuamos nuestro recorrido por “Conoce a una Banda”, la sección de Fogar dos Festivais en la que queremos acercarnos a los artistas más allá de los escenarios. Una ventana para conocer sus historias, sus influencias, su manera de entender la música y esa canción que puede servir como punto de partida para descubrirlos.
Y en esta ocasión nos encontramos con una banda que lleva más de tres décadas haciendo exactamente eso: emocionar.
Entre el rock y el pop, siempre la emoción
Elefantes nació de la unión de cuatro jóvenes de 20 años para quienes la música ya era una herramienta fundamental para comprenderse y superar obstáculos. Con el paso del tiempo, aquella necesidad de crear canciones se convirtió en una trayectoria de más de tres décadas.
Su lugar está entre el rock y el pop, aunque ellos tienen claro que las etiquetas nunca son lo más importante. Si tuvieran que resumir su música en tres palabras, elegirían pasión, emoción y contradicción.

Su universo musical se ha construido con influencias muy diferentes. The Beatles, David Bowie, Patti Smith, The Smiths, Antonio Vega, Gabinete Caligari o El Último de la Fila forman parte de ese mapa de referencias que ha acompañado a la banda a lo largo de los años.
Y quizá ahí está precisamente una de las claves de Elefantes: en su manera particular de entender y sentir la música.
Ellos mismos reconocen que cada banda es única e irrepetible y que su intención siempre ha sido mostrar quiénes son a través de sus canciones. Lo que todavía les emociona después de tantos años es comprobar que hay personas que continúan encontrando algo propio en ellas.
Una banda que sigue disfrutando del escenario
Después de más de 30 años, podría parecer que la carretera y los escenarios han perdido parte de su capacidad para sorprender. En el caso de Elefantes sucede justo lo contrario.
Cuando se suben a un escenario lo hacen desde el amor absoluto por su profesión, entregándose completamente en cada concierto. Y aseguran que todavía se emocionan y disfrutan como el primer día.
Entre sus recuerdos más especiales de los últimos años aparece su paso por Sonorama, donde protagonizaron el concierto Elefantes y amigos. Una noche que además quedó registrada y en la que compartieron escenario con artistas y amigos como Rozalén, Viva Suecia o Noni de Lori Meyers, entre muchos otros.

Una nueva etapa a punto de comenzar
Elefantes se encuentra ahora en un momento especialmente ilusionante. La banda prepara la llegada de un nuevo disco previsto para noviembre, un trabajo que consideran uno de los mejores de su carrera.
Después llegará una nueva gira, que comenzará en enero, mientras estos meses están marcados por los ensayos, la preparación y esa mezcla de ilusión y nervios que precede a cualquier nueva etapa.
Por ahora, la banda prefiere mantener el misterio sobre la canción que mejor representa este nuevo trabajo. Para quienes todavía no conozcan a Elefantes, recomiendan esperar al nuevo disco y descubrir allí cómo suena el grupo en el momento actual.
Canciones que forman parte de una historia
Hablar de canciones importantes para Elefantes obliga a mirar hacia atrás. “Azul” fue uno de los temas que les abrió las puertas al gran público y, por ello, ocupa un lugar especial dentro de su trayectoria.
Pero no todo se mide por la repercusión. Ellos mismos recuerdan también “La niña morena”, una canción que quizá no tuvo el mismo impacto exterior pero que conserva para la banda una importancia especial.
Porque, como explican, cada canción representa una parte diferente de quienes son. Y una persona tampoco es siempre la misma.
Descubrir nuevos sonidos
En esta nueva entrega de Conoce a una Banda también les pedimos que nos recomendaran artistas que merezcan ser descubiertos.
Su propuesta llega desde dos puntos diferentes del Atlántico: Geese, desde Nueva York, y Wet Leg, desde Reino Unido. Dos bandas que consideran especialmente personales y que atraviesan, además, un momento brillante.
Y si pudieran elegir a un artista con quien compartir escenario, la respuesta sería Coque Malla, amigo y músico con quien les gustaría volver a encontrarse sobre las tablas.
Un refugio para las emociones
Quizá la mejor manera de cerrar esta conversación con Elefantes sea regresar al principio: a esa relación entre música y emociones que les llevó a formar la banda cuando apenas tenían 20 años.
Su deseo sigue siendo el mismo: que sus canciones puedan convertirse para alguien en un refugio, en un lugar donde encontrar un espacio para sacar y vivir sus propias emociones.
Porque ellos también encontraron ese refugio en la música.
Y por eso continúan haciendo canciones.
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